La resonancia Schumann

tierraA mediados de la década del 50, el Dr. Schumann quien prestaba servicios en la UTN de Munich, Alemania, descubrió un efecto de resonancia en el sistema Tierra-Aire-Ionosfera, que mostraba la particularidad de polarizarse e imponer posibles direcciones perpendiculares de vibraciones. En Física, a este efecto se le denomina “Onda transversal-magnética”. y al descubrimiento del Dr Schumann le fue llamado, y es hoy conocido con el término de “Resonancia Schumann”. (Las resonancias son correlaciones de partículas. En un sistema de partículas en interacción, la aproximación al equilibrio de éstas se debe a las resonancias. Los campos en interacción también crean resonancias) (Ver también Resonancia Mórfica o Campos M).

 

 

Generalmente la Física que se sustenta en las teorías mecanicistas acostumbra a ignorar aquello que no puede explicar, pero en algunos países como Suiza , Suecia, Austria y Alemania muchos físicos y biólogos han estado experimentando con ondas resonantes estudiando sus variaciones y formulando nuevos proyectos en física cuántica..

Una de éstas investigaciones, y quizás la más polémica, es que la manipulación de un tipo de éstas ondas, estimuladas, constituyen una de las armas militares más sofisticadas del presente, ya que por medio de su creación artificial y a la vez exacta , dicha resonancia podría interferir en los procesos psíquicos de potenciales enemigos ya que se presume que éstas ondas resonantes vibran, en ocasiones, en la misma frecuencia que las ondas cerebrales de los seres humanos y de todos los mamíferos en general.. ( Las ondas transversales magnéticas está generada por impulsos electromagnéticos relámpagos y rayos. La frecuencia de la misma varía entre valores que van desde los 6 hasta los 50 Hertz, generalmente 7.8, 14, 20, 26, 33, 39 y 45 Hertz).

Volviendo a Schumann, diremos que según cuenta la historia, el dicho doctor trabajaba en ese entonces, con sus alumnos universitarios, en cálculos y proyectos de potenciales eléctricos . En una oportunidad, les planteó el deber de calcular el potencial de dos superficies semiesféricas ubicadas a una determinada distancia entre sí y que eran eléctricamente conductoras (similar al ensayo de chispa , entre puntas). Sobre la marcha del experimento, una idea ejemplificadora le trajo un pensamiento: “Aquí tenemos la tierra y la ionosfera. Consideren, como ejemplo, el diámetro de la tierra y el diámetro de la capa inferior de la ionosfera y calculen qué frecuencia propia resulta ahí”. Como todo cálculo experimental da por conclusión una serie de parámetros , hubo algunas diferencias respecto a otros ensayos realizados

El Doctor Schumann tenia que verificar, si los cálculos que realizaban los estudiantes era correcto y entonces obtuvo un resultado : +- 10 HZ por segundo. Este resultado fue publicado en los suplementos de divulgación científica de la universidad, uno de los suscriptores , médico de profesión, que se interesaba por la Física, el Dr. Ankermüller leyó los resultados y le sorprendió que estos dieran una frecuencia característica del ritmo Alfa de las ondas cerebrales , concordante , no por casualidad con los experimentos del Dr Schumann . El Dr Ankermuller se comunicó inmediatamente con aquél y le dijo que su conclusión era sorprendente , que el ritmo Alfa de las ondas cerebrales coincidía con el ritmo terrestre y que había que comprobar si esto era verídico .

Presuntamente, el doctor Schumann, dijo que si esto era interesante para la medicina, deberían experimentar , y tuvo la idea de encargar el estudio a uno de sus alumnos que justamente tenía que hacer su tesis de doctorado . El graduado que debía desarrollar el doctorando se llamaba Herbert König, quien fuera más tarde yerno del Dr. Ernest Hartmann (descubridor de las radiaciones terrestres que afectan a los seres vivos) y posteriormente fue sucesor del Profesor Schumann en la Universidad de Munich.

El Dr. König, a través de muchas mediciones, pudo determinar luego que el valor exacto no era 10 Hertz , sino 7,8 Hertz la frecuencia del hipotálamo y es la única frecuencia que en todos los mamíferos, incluyendo el hombre, es tan exactamente común.

La frecuencia de 7,8 Hertz del hipotálamo es una constante normal biológica, y funciona como un marcapaso para nuestro organismo. Sin la existencia de esa frecuencia la vida no sería posible . Esto se comprobó con los primeros viajes realizados al espacio fuera de la ionosfera en donde los astronautas, tanto los rusos como americanos, volvían de sus misiones espaciales con complicados problemas de salud. Al someterse un tiempo fuera de la ionosfera les faltaba la pulsación de esa frecuencia vital 7,8 Hertz. Al comprobar esto se buscó como solucionar el problema lográndolo a través de generadores de ondas Schumann artificiales.

Los científicos espaciales hicieron muchos estudios interesantes al respecto. Uno de ellos, fue la construcción de una especie de bunker subterráneo aislado magnéticamente. Durante varias semanas de experimentos en ese lugar comprobaron que después de algunos días sometidos a una variación de frecuencia magnética se producían en las personas afectadas los mismos problemas de salud: dolor de cabeza, falta de coordinación , disminución en la concentración, impotencia y alteraciones en el ritmo cardiaco. Luego comprobaron que si hacían ingresar a ese laboratorio de ensayos pulsaciones de 7,8 Hertz generadas artificialmente , por un breve tiempo, entonces las condiciones de salud de los voluntarios se volvía a estabilizar nuevamente. .

Hay personas que sufren consecuencias de éste tipo, cuando por causas meteorológicas, especialmente por las tormentas electromagnéticas solares, esas frecuencias de ondas Schumann se ven interferidas. Especialmente problemas cardiacos. Modernas terapias biomagnéticas, hacen generosos aportes mediante aparatos generadores de ondas Schumann y de ondas geomagnéticas, retornando los efectos vitales necesarios para mejorar el entorno de todos los seres vivos sometidos a la contaminación ambiental geopática (radiaciones nocivas) .

La Tierra se comporta como un enorme circuito eléctrico. La atmósfera es realmente un conductor débil y si no existieran fuentes de carga, su electricidad característica se disiparía rápidamente . Existe una “cavidad” definida por la superficie de la Tierra y el borde interno de la ionosfera , a partir de los 10 km y más de 50 kilómetros arriba hay un flujo de corriente vertical entre el suelo y la ionosfera +- 1800 Amperes según los cálculos . La resistencia de la atmósfera es de 200 Ohms. La capacidad de .25 faradios , el voltaje potencial variable es de 200,000 a 400.000 Voltios. Hay en promedio más de 500 tormentas eléctricas en un momento dado en todo el mundo. Cada una produce de 5 a 1 Amper de corriente y estas medidas se computan para medir la capacidad de corriente en la cavidad resonante de la Tierra . El gradiente de voltaje , es de 200 a 300 volts , por metro cerca de la superficie de la Tierra , y se reduce a unos 100 volts cerca del suelo Esto es posible medirlo , en los ambientes domésticos , por ejemplo , donde hay computadoras personales conectadas, se pueden producir voltajes inducidos de hasta 100 volts ó más , alrededor de los gabinetes contenedores (CPU) , y por sobre el piso , donde el operador del PC apoya sus pies . .

Las Resonancias Schumann son oleadas casi constantes de ondas electromagnéticas que existen en esta cavidad. Como ondas en un estanque, no están presentes todo el tiempo, sino que necesitan ser ‘excitadas’ para ser observadas. Parecen estar relacionadas con la actividad eléctrica en la atmósfera, particularmente durante los tiempos de intensa actividad de relámpagos.
Estas ocurren a distintas frecuencias entre los 6 y los 50 ciclos por segundo; específicamente 7.8, 14, 20, 26, 33, 39 y 45 Hertz, con una variación constante que las puede modificar en algunos décimos de Hertz .

Hasta ahora, cuando las propiedades de la cavidad electromagnética de la Tierra permanecen iguales, estas frecuencias se mantienen iguales. Presumiblemente existe algún cambio debido al ciclo de manchas solares y al cambio de la ionosfera de la Tierra como respuesta al ciclo de 11 años de actividad solar. Como la atmósfera de la tierra lleva una carga, una corriente y un voltaje, no es nada sorprendente encontrar dichas ondas electromagnéticas resonantes, pues forman parte de dicha atmósfera y también son parte de nosotros , sus influencias nos llegan directamente y producen los efectos que hemos descripto. Las edificaciones modernas , las grandes estructuras de concreto , los cableados de alta tensión , las torres de acero, las antenas de células, etc. forman grandes jaulas de Faraday que impiden la propagación de las ondas pertenecientes a este campo natural, y por ende afectan seriamente las frecuencias normales. Cabe aclarar, sin embargo, que otras hipótesis afirman que las ondas Schumann influyen sólo en la actividad eléctrica de la atmósfera, desechando que la misma intervengan también en el electromagnetismo terrestre.

Las experimentaciones indicarían que , con la generación ó inducción de frecuencias del rango 7.8 -8 hz , consideradas campos magnéticos débiles , es posible :
• Alterar el comportamiento de células , tejidos y órganos .
• Alterar niveles hormonales .
• Alterar los procesos químicos celulares .
• Alterar la percepción del tiempo en animales y seres humanos .
• Inducir el sueño y los estados meditativos .
• Disminuir el nivel de stress.
• Afectar benéficamente los procesos de inmunidad .
• Equilibrar el ritmo cerebral .
• Lentificar las taquicardias .
• Estimular los procesos de aprendizaje .
• Expandir la conciencia .
• Generar un mayor flujo de energía vital (KI - CHI)
• Estimular los procesos curativos naturales .
• Incrementar la actividad del biocampo humano creando una barrera defensiva
contra las agresiones del medio ambiente , ya sea físicas ó psíquicas .