Aries / Libra

 

Nodo norte en Aries Nodo sur en Libra

En la vida anterior fuiste, casi con seguridad mujer. Y si no fue así. Eras sin duda sensible, armonioso/a, cariñoso, musical. Preocupado por la imagen, por las cosas caprichosas, enamoradizo. Eras psicodependiente de los demás. Seguramente tuviste muchos amantes y eras guapo/a a raudales. Por eso en tu inconsciente y en tus comportamientos no controlados puedes ser como te he descrito.

El espíritu en esta vida, te propone conseguir ser más autosuficiente, mas individual. No apoyarte en los demás para ser tu mismo. No buscar a todas horas la aprobación de los demás. Ser independiente. Pero todo esto no es tan fácil.

Te costará la continuidad en la relación, incluso pueden darse varias relaciones en tu vida. No tendrás claro si estar o no casado/a, si dejar o no la relación, si amas o no.

El órgano que te causó más problemas en la vida anterior fue el riñón y la lumbar, por tanto tendrás que cuidar estos órganos, también la vejiga urinaria. Deberás cuidar también la adrenalina, puesto que puedes gastarte en exceso y pelear con fuerza, produciendo finalmente dolor de cabeza y accesos de muy mal genio.

EN RESUMEN, TIENES DOS PERSONAJES DENTRO DE TI CON LOS QUE TIENES QUE NEGOCIAR PARA SER FELIZ: UN MACHO Y UNA HEMBRA EN PERPETUA PELEA. A VECES DULCE, A VECES TOSCO, A VECES NECESITAS A ALGUIEN PARA VIVIR Y A VECES QUIERES ESTAR SOLO.

 


Aquí, el alma aprende las lecciones de la autoconciencia en los niveles más elementales. Las experiencias de en­carnaciones anteriores no permiten al sí-mismo formarse como una identidad singular. El individuo paga ahora el precio de las vacilaciones de sus vidas anteriores, al tiempo que aprende a surgir de su confusión mediante el desarro­llo de una mentalidad de predisposición unilateral.

La persona, muy susceptible a la adulación, se aleja mucho de su camino con tal de hacer aquellas cosas que cree pueden agradar a los demás, pero como todavía no ha pasado por el proceso de identificación del ego, se sien­te confundido en cuanto al curso de acción que debe to­mar. Trata siempre de equilibrar a quienes le rodean, viéndose convertido en la referencia eterna entre dos o más ideas, personas o condiciones opuestas. Al hallarse en el centro, asume el papel de amortiguador que trata deses­peradamente de aportar armonía a ambas partes al mismo tiempo. Por ello, oscila de un lado a otro continuamente, confiando en que no se le exija nunca adoptar una posición definida.

En vidas anteriores juzgó su felicidad por los éxitos o fracasos de quiénes se hallaban cerca de él. Ahora conti­núa identificando su vida a través de los demás. Su con­fianza se puede ver fácilmente conmocíonada, ya que ape­nas sabe quién es él mismo. Al confundir las necesidades colectivas de los demás con sus propios deseos no realizados, se expone a sufrir largos períodos de depresión. Sin embargo, continúa practicando ese modelo de su vida pa­sada de buscar a personas con las que poder identificarse, sin importar lo mucho que eso le agote.

A veces desarrolla cierto resentimiento ante su incapa­cidad para unificar las partes opuestas que existen dentro de sí mismo. No obstante, está tan habituado a encontrar soluciones a ideas contrarias, que sigue creando más.

Se siente atraído por la música y el arte, sintiéndose có­modo en un ambiente que sea graciosamente delicado. Pierde el control cuando las circunstancias que le rodean son groseras o frágiles.

No le gusta vivir solo, pero quiere que le dejen solo. Si quiere encontrar su propia paz y tranquilidad debe apren­der a superar su enorme sensibilidad para con todas las inarmónicas necesidades de quienes le rodean. Y lo mejor que puede hacer en ese sentido es abandonar la actitud de estar luchando por su propia supervivencia y volver a enfo­car su atención sobre aquellos pensamientos positivos que le ayuden a desarrollar su propia identidad.

En encarnaciones pasadas hizo por otros un gran sacri­ficio que no fue completamente apreciado. Ahora, el alma se reencarna con trazas de resentimiento por no haber ob­tenido las recompensas debidas a sus esfuerzos. Esto hace que salga a la luz la terquedad del nodo sur en Libra, e im­pide que el individuo encuentre su verdadera personali­dad. Él nodo norte sólo podrá surgir a la luz cuando el nodo sur haya sido llevado hasta su más elevado nivel kár-mico posible. Así pues, este individuo sólo alcanzará su mayor potencial cuando haya aprendido a servir de buena gana, sin desear ninguna recompensa más allá de su propio autocrecimiento.

Fue una persona impresionable en otras vidas. Ahora se pasará al menos la primera mitad de su vida enfrentado al residuo dejado por su propia credulidad. Á medida que pasen los años se irá convirtiendo en un lector ávido, lo que le ayudará a cristalizar sus pensamientos. Sin embar­go, existirán todavía tantos hábitos pasados de indecisión, que le resultará extremadamente difícil tomar decisiones concretas.

Como quiera que siempre le gusta ver las dos caras de todo, resulta que siempre se divide en dos mitades al llegar a cada encrucijada. Si estas divisiones resultan ser tan dolorosas como para que ni él mismo pueda soportar su pro­pia indecisión, empezará a desear alcanzar su nodo norte en Aries.

En último término aprende a no tener miedo de adop­tar una posición siempre que la parte superior de sí mismo crea que es la que se corresponde con la verdad. Eso es algo que logra aprendiendo a ser un individuo, en lugar de la extensión de algún otro. No obstante, debe seguir construyendo sus encarnaciones previas, las cuales le ense­ñaron a amar antes que a odiar. Así pues, a medida que empieza a encontrarse a sí mismo, aún debe ser muy cons­ciente de cómo influye esta autoafirmación recién descu­bierta sobre los que están cerca de él.

Tendrá que aislarse durante cortos períodos de tiempo para recuperar su fortaleza.

Sus mayores lecciones se centran en el aprendizaje de cómo conseguir que su cabeza rija sobre su corazón, ya que sigue deshaciéndose con demasiada facilidad ante la menor atención que se le dispense.

De todo el zodíaco, este individuo es el que tiene me­nos cantidad de experiencia de vida pasada al examinar­se a sí mismo. Ahora le incumbe descubrir quién es real­mente.

En la vida actual se halla destinado a llevar a cabo la transición entre el segador y el sembrador, proceso en el que cada pensamiento se convierte en una semilla creativa para su nuevo empezar.

La casa que contiene el nodo sur muestra el autodesarrollo inhibido en aquellas áreas de la vida en que exista demasiada identificación pasada con otros. La casa que contiene el nodo norte designa aquellos aspectos en los que la personalidad está experimentando ahora su naci­miento. Una vez adquirida una nueva sensación de autoidentidad, este individuo se sentirá como Colón descu­briendo América, y lo más extraordinario de su descubri­miento consiste en darse cuenta de que estuvo allí durante todo el tiempo sin ser consciente de ello.