Capricornio / Cáncer

 

 

Nodo norte en Capricornio — Nodo sur en Cáncer

En su vida anterior fue Vd, “ama de casa” o bien su personalidad se construyó vinculado a la familia, la casa, el hogar, su pueblo, sus seres queridos. Ocupó su tiempo en vivir el amor hacia su familia. No salía de casa. Se refugió entre los suyos y no se atrevió a progresar en el mundo del trabajo. Tiene Vd, por tanto Karma familia. Es por esto que su actual familia, su casa, sus padres y sus hermanos pesarán decisivamente en sus decisiones. Se puede ver prisionero de ellos. Su familia no le deja vivir o no sabe como quitárselos de encima. En probable que tenga miedo en la primera parte de su vida para alejarse de su seguro seno familiar y emprender la aventura de la vida. En su vida anterior, tuvo Vd, problemas en el estómago, en la vesícula biliar y si fue mujer, en las mamas, por tanto estos órganos no deben dejarlo descuidados. Y también tuvo Vd, artrosis en huesos.

En eta vida, el espíritu le dice que tiene que aprender a salir hacia la conquista social, profesional y laboral, que tiene Vd, que generar ambición, prestigio, conquista laboral. Ser algo o alguien sin su familia.

Tendrá Vd, un conflicto entre ser ama/o de cada o ser trabajador. Si está en su casa sentirá la necesidad de estar en el trabajo pero si esta dedicando mucho tiempo en su trabajo, quitará tiempo en su casa y dejará el hogar desamparado.

EN RESUMEN TIENE VD, DOS PERSONAJES EN LUCHA: O LA MARUJA, AMA DE CASA O EL EJECUTIVO AMBICIOSO Y TRABAJADOR. EL EQUILIBRIO ENTRE ESTOS DOS PESONAJES LE DARA LA FELICIDAD, EL DESEQUILIBRIO LE DARA A VD, DOLOR Y DIFICULTAD. EN LA SEGUNDA PARTE DE LA VIDA, TENDRA VD MÁS AMBICION Y MAS DESEO DE TRIUNFO, PERO TENDRÁ QUE SABER SALIR DE LA PROTECCION DOMESTICA FAMILIAR Y DE SUS COMPLEJOS Y VINCULACIONES CON LOS SUYOS.

 


 

Este individuo está aprendiendo a alcanzar la madurez. En encarnaciones pasadas tuvo tendencia a contemplar la vida a través de cristales de color de rosa, viendo única­mente lo que quería ver, estando totalmente convencido de que todo lo demás no existía.

Ahora todavía queda mucho de este «niño» en su nodo sur en Cáncer. Está tan acostumbrado a atravesar con mu­letas sus vidas anteriores, arreglándoselas con sus depen­dencias al mismo tiempo que busca bastones en los que apoyarse, que su vida actual es el resultado de los restos de sus hábitos escapistas de niño, lo que le impide ahora con­tinuar su crecimiento.

En el fondo, se trata del niño eterno que desea mante­ner a toda costa su papel como el foco de la atención de los padres. Cuando se trata de resolver problemas, preferiría que sus padres se encargaran de ello. Todas las personas a las que conoce, ya se trate de amigos, asociados de nego­cios o cónyuge, se convierten automáticamente en el padre simbólico destinado a recoger los fragmentos de su miseria y a protegerle del cielo que él mismo ha creado y que aho­ra parece desmoronarse sobre su cabeza. Éi mismo crea su inutilidad si las personas cercanas aportan el más leve indi­cio de obtener amor y afecto.

Se halla practicando constantemente la tarea de con­vertirse en adulto, aunque nunca parece estar dispuesto o preparado para realizar la transición por completo. De al­gún modo, sigue manteniendo la sensación de que, antes de dar ese paso, necesita seguir practicando.

Todo lo que hace en esta vida se basa en los recuerdos de su alma sobre sentimientos de vidas pasadas, que si­guen viéndose conmocionados ante el más ligero de los re­chazos.

Muchas de las personas con estos nodos se hallan fuer­temente involucrados en los negocios de su país. Persona­lizan el gobierno pues, para ellas, sigue formando parte de su propia familia canceriana en un sentido amplio.

Por debajo de todo esto suelen existir sentimientos de patriotismo y lealtad insólitamente fuertes.

Muchas de las personas con estos nodos enfocan una buena parte de su fuerza y de su atención sobre otras per­sonas más jóvenes.

Les encanta escuchar los juicios y tribulaciones de los demás. Aunque ellos mismos no son nada rápidos para so­lucionar problemas, tienen la tendencia a conservarlo todo dentro de sí mismos. A medida que aumenta el peso de los problemas parecen madurar, a pesar de sí mismos, como si estuvieran acumulando una capa sobre otra.

El problema kármico más difícil del nodo sur en Cán­cer es aprender a dejarse llevar. El individuo lleva consigo temores internos tan fuertes a perderse u olvidarse de algo, que se pasa todo el tiempo haciendo esfuerzos extras destinados a retener todo aquello por lo que ha pasado en alguna ocasión. Como tal, se convierte en el «cesto psíqui­co de la basura» del pasado. Piensa constantemente de su presente en términos de lo que habría tenido que hacer va­rios años... o vidas antes. Se le puede ver a menudo vol­viendo a contemplar viejas fotografías, con la esperanza d« configurar su futuro a base de los fragmentos de su pasado

A veces es una persona extremadamente agotadora que utiliza todo aquello que se hace por ella como trampolín para pedir cada vez más. Pone a prueba la paciencia de los demás con todos sus problemas emocionales, y mucho después de que se le hayan dado las soluciones se niega a ver lo que es lógico a través de su nube de emoción. No está tan interesado en descubrir por qué razón algo salió mal como en buscar la posibilidad de recuperar el senti­miento perdido.

Le resulta especialmente difícil afrontar el final de cualquier cosa. La palabra «adiós» nunca ha formado par­te de su vocabulario, ya que siempre ha intentado conser­var las relaciones durante todo el tiempo posible. Su com­portamiento con respecto a los objetos no es muy diferen­te, ya que tiende a establecer compromisos permanentes con los recuerdos nostálgicos adscritos a los objetos.

La mayor lección kármica en el nodo norte en Capricor­nio consiste en identificarse con un ideal mayor que la pro­pia vida personal. En último término, el individuo tiene que terminar defendiendo algo, a pesar de todas sus dificultades personales, ya sean reales o imaginadas. Tiene que com­prender lo que significa realmente la responsabilidad.

Muchas personas con estos nodos terminan por conver­tirse en baluartes de la tradición. Preferirían morir antes que permitir que un extraño conociera algo de su vida per­sonal que contradijera el principio que ellos han elegido defender.

Gracias al nodo norte se puede establecer una imagen que los demás pueden contemplar y por la que se pueden modelar sus vidas. En ocasiones, las dificultades persona­les les privan de la fuerza necesaria para mantener esta imagen, a pesar de lo cual debe conseguirlo, aun cuando ello signifique sacrificar toda su vida- En la mayoría de los ambientes en que se encuentra se siente capaz de conver­tirse en un planificador metódico y cauto, una vez haya aprendido a superar la tendencia de su vida pasada a las reacciones emocionales exageradas.

En las cartas de las mujeres estos nodos representan una búsqueda habitualmente fuerte de una figura paterna. En los hombres existe una fuerte conciencia de la necesi­dad de asumir el papel de padre.

Lo más importante del nodo norte en Capricornio es que representa el punto a través del cual el individuo se en­contrará con su misión kármica. Aunque sólo fuera por esta razón, muchas de las personas con estos nodos tien­den a mostrarse reacias a aceptar el pleno concepto de lo que significa ser adulto. Preferirían permanecer en un es­tado inmaduro durante todo el tiempo que les fuera posi­ble, pues tienen la sensación de que les espera una especie de juicio. Del mismo modo que el condenado que desea postergar la ejecución un día tras otro, estas personas tra­tan de ocultarse detrás de otras, retirándose más y más ha­cia el fondo de la línea, como para evitar encontrarse con los efectos de todo aquello que han creado. Esa es la razón por la que muchos de ellos tienen grandes dificultades para aceptar su propia edad cronológica. A pesar de que admi­ten abiertamente su edad, no tratan de vivir de acuerdo con ella.

Existe en ellos un gran residuo de inmadurez proce­dente de vidas pasadas. El alma ha quedado fijada en un punto situado en las primeras fases del crecimiento. Ahora existen grandes dificultades para traspasar ese punto. No obstante, terminará por pasarlo si es que el individuo se decide a apostar por algo.

La constelación zodiacal de Capricornio es la puerta a través de la cual tiene que pasar el alma tras abandonar el cuerpo físico, y en este signo, el más oculto de todos, per­manecerá sujeta a inspección por los jueces existentes en estas puertas. Aunque es muy posible que ésta no sea la úl­tima encarnación sobre la Tierra, la posición de la casa re­cibirá definitivamente un juicio kármico en uno de los as­pectos de la vida. El individuo con estos nodos Cáncer-Capricornio se debatirá durante la mitad de su vida en un inú­til abandono, hasta que un buen día renunciará a resistirse al contenido de la frase: «Esto es algo mucho mejor de lo que ha hecho jamás con anterioridad».

La posición de la casa del nodo sur indica el aspecto en el que el residuo kármico de la inmadurez fluye en la vida actual. La posición de la casa del nodo norte muestra las formas en las que el individuo puede ser responsable aho­ra de su propio proceso de alcanzar la madurez, alinean­do su vida con los principios del honor, el respeto y la tra­dición.

En cuanto aprenda a hacerlo así, estará destinado a una vida de espléndidas realizaciones.