Libra / Aries

 

 

Nodo norte en Libra — Nodo sur en Aries

En su vida anterior fue Vd, hombre, o en todo caso si actitud y su comportamiento fue de varón. Era Vd, orgulloso, individualista, autosuficiente, valeroso. No escuchaba a nadie. El ego dominaba su personalidad. Le costaba vincularse o meter a alguien en su vida.  En esta vida y sobre todo hasta cerca de los cuarenta, le costará conectar con los demás. Tendrá dudas en casarse o se preguntará si ama o no a su compañera. Hará las cosas sin consultar. El depender de los demás o pedir ayuda le puede resultar penoso, difícil y complicado.

Pero en la medida que pase su vida, se dará cuenta que está solo, que ha podido haber en su vida ya algún fracaso matrimonial, que su orgullo, su independencia y su impulso le hacer tener enfrentamientos y verse profundamente solo.

Comprenderá Vd, que su espíritu, le ha programado en  esta vida,  aprender a relacionarse con los demás. Meter a alguien en su vida. Ser más femenino, más armonioso, más musical, más dependiente.  Evitar el ego, el ímpetu, la insolidaridad, el orgullo excesivo.

En la vida anterior tuvo Vd, problemas en la cabeza y en la zona renal o lumbar. Estos órganos serán siempre para vd, delicados. ¡Cuídelos!...

EN RESUMEN, VD TIENE QUE COMBATIR ENTRE SU LADO MASCULINO Y SU LADO FEMENINO Y TENDRA SIEMPRE DIFICULTADES PARA LA RELACION, PARA EL MATRIMONIO Y PARA LA VALORACION DE LOS DEMAS.  TIENE VD EN SU VIDA UN HOMBRE Y UNA MUJER EN PELEA CONSTANTE.

 


Esta posición nodal requiere una buena dosis de apren­dizaje sobre el autosacrificio y las necesidades de los de­más. Ahora, se debe transferir a los demás todas las vidas  de trabajo empleadas en la construcción de la confianza y la estima de sí mismo. El nodo norte en Libra hace que el individuo continúe aumentando su sentido de identidad propia. Debe protegerse contra un ego fuerte que influya sobre las actuales acciones de su vida.

Su actitud de «yo primero», mantenida durante tanto tiempo, le hace pasar ahora por agudas y dolorosas expe­riencias a medida que aprende las lecciones de la coope­ración. Debe actuar más lentamente y asegurarse de que todo aquello por lo que trabaja tiene sentido, tanto en su matrimonio y asociaciones íntimas, como en sus relacio­nes con los demás. Tiene que aprender a redondear los cantos agudos de su vida y empezar a equilibrarse. Aun cuando el camino central le parece menos atractivo, sigue siendo el único que puede recorrer hada la felicidad.

En último término debe aprender la muy sutil lección de que su fuerte individualismo pionero no está destinado en realidad hacia él mismo, sino que más bien trata de hallarse mejor equipado para proporcionar a otras perso­nas una vida mucho más armoniosa. Muchos individuos con estos nodos muestran la tendencia a ser contrarios. La experiencia de escuchar a otras personas es nueva para ellos, y les parece objetable cuando tienen la sensación de que eso impide su progreso.

En las encarnaciones pasadas el progreso fue muy im­portante y llegar el primero a cualquier lugar formó parte del impulso ariano, altamente competitivo. Eso produce una decidida mentalidad cerrada que el nodo norte en Li­bra ayuda a abrir, mostrándole al individuo la otra cara de la moneda, que a él nunca le pareció lo bastante importan­te como para hacer el esfuerzo de reconocerla.

El individuo debe dominar el egoísmo y la vanidad de todo tipo si no quiere encontrarse solo. Habitualmente se siente impulsado hacia algo, aunque no comprende el qué ni por qué. Gracias al nodo norte en Libra tiene ahora la oportunidad de reconsiderar sus metas y objetivos de modo que pueda poner su energía anana al servicio de al­gún propósito útil.

Cambia de opinión con frecuencia y el compromiso con una sola causa no es precisamente uno de sus mejores atributos. Las encamaciones pasadas le han acostumbra­do a una constante e impaciente inquietud que aún mues­tra tendencia a mantenerle en movimiento. Sabe que está destinado a dar antes que a recibir en la vida actual, pero le resulta difícil dedicarse plenamente a cumplir con tal karma.

La cualidad marciana del nodo sur le empuja con impa­ciencia hacia nuevas direcciones. Sin embargo, una vez lle­gado a cada destino, ve la fantasmagórica nube de Libra en medio de la oscilación y se sorprende al ver que el objetivo no era tal, y que ese destino no era el propósito del viaje. Extrañado y confundido, se sienta en medio, tratando de evaluar las circunstancias, confiando en que le señalarán el camino que conduce a su siguiente impulso de éxito. Y, sin embargo, cada objetivo, cada ambición, cada esfuerzo y cada carrera le conducen hacia Libra..., ¡el punto situa­do a mitad de camino!

Finalmente, cuando ya está exhausto, se da cuenta, ex­trañado, de que la segunda mitad del viaje implica a otras personas. Tiene que aprender la lección kármica de que no esta solo. Mientras no aprenda a compartir siempre surgi­rá algo que será como una especie de frenazo a todos sus esfuerzos. Finalmente, se dará cuenta de que ganar o per­der el juego es mucho menos importante que la limpieza con que se juega.

Muchos individuos con estos nodos tienen una elevada opinión de sí mismos como resultado de actitudes egoístas o intolerantes mantenidas en vidas pasadas. Ha llegado el momento de que ese mismo zapato pase al otro pie. Una buena parte de los acontecimientos que suceden en la vida actual son golpes dolorosos para el ego. El individuo tiene que precaverse contra la amargura, ya que ve cómo buena parte de sus deseos le son arrebatados y entregados a otras personas. Al principio, su tendencia natural es sentir ce­los. Desea luchar para recuperar todas aquellas cosas que ha perdido, pero cuanto más lucha tanto más pierde. En último término, agotados ya buena parte de sus recursos internos, tiene que rendir su ego egoísta y aceptar vivir en un mundo basado en la participación.

Hasta que no supere su nodo sur su mayor frustración consistirá en ver cómo otras personas reciben todo aquello que él mismo ha anhelado. No acaba de comprender cómo funciona todo esto y se muestra extrañado de ver que to­das las cosas que él ha deseado son alcanzadas por las per­sonas que le rodean y no por él. Apenas si se da cuenta de que todos sus deseos están destinados en realidad a los de­más.

Recarga de energía mental los deseos de las personas que le rodean, de tal modo que en último término se con­vierte en instrumento de su cumplimiento. En realidad, se está ganando para sí mismo un nuevo lugar en el mundo al vivir el karma del desinterés. No obstante, las insistentes urgencias del nodo sur continúan haciéndole retroceder, haciéndole sentir a menudo que se trata de una lección que preferiría no tener que aprender.

Debe intentar resistir las tendencias de la vida pasada a producir ondulaciones, porque ahora es capaz de observar la falta de armonía entre la gente sin necesidad de tomar postura. A menudo se encuentra en la situación de arbitro y en su esfuerzo por ayudar a los demás a ser más objetivo, se está ayudando en realidad a sí misino. Cuanto más con­siga que los demás cooperen entre sí, tanto más aprenderá a hacerlo él mismo.

Por debajo de toda esta agitación, este individuo apren­de a ver las consecuencias de sus acciones incluso antes de emprenderlas. En efecto, debe aprender a mirar antes de saltar.

Muchas de las personas con esta posición nodal experi­mentan una profunda cólera que surge de recuerdos de vi­das pasadas sobre frustraciones que bloquearon la autoexpresión.

En esta vida suelen poseer un aspecto físico muy agra­dable, lo que forma parte de la lección kármica sobre la va­nidad que se tiene que superar aquí en el nodo sur en Aries. Cualquier residuo narcisista también causa dificul­tad en el matrimonio, ya que éste es el campo de batalla donde se tiene que librar la guerra entre el amor por otra persona y las necesidades de uno mismo.

El equilibrio entre Aries y Marte y Libra y Venus es di­fícil de alcanzar. El nodo sur en Aries trata constantemen­te de afirmar sus necesidades, mientras que el nodo norte en Libra no necesita para sí más que amar a los demás, in­dependientemente de sus exigencias. Este individuo sólo puede sentir amor por los demás una vez cubiertas sus pro­pias necesidades.

Mientras continúen quedando atrás los deseos de las encarnaciones pasadas, los impulsos incesantes de su sub­consciente continúan siendo tan fuertes que la persona en cuestión muestra tendencia a extraer energía de los demás, quedando él mismo como dormido. En efecto, él es como una persona anestesiada que camina, constantemente ex­trañado al observar que la gente siempre evita hablar con él duraníemás de unos pocos minutos. A él le gustaría ha­blar durante horas, aunque sólo fuera para enfocar la aten­ción sobre sí mismo. Pero en sus momentos más íntimos se siente profundamente entristecido por una sensación de soledad y por el conocimiento de que sus relaciones con los demás se alejan mucho de lo que a él le gustaría que fue­ran.

No hay nada sutil en su polaridad nodal. La felicidad sólo llega después de que se haya visto obligado a reevaluar sus deseos, y de que haya descubierto que éstos impli­can realmente a otras personas. Se tiene que abandona el egoísmo, adquiriendo al mismo tiempo una elevada sensi­bilidad para con las necesidades de los demás.

El nodo norte en Libra es uno de los más difíciles de al­canzar porque el amor que siente el Aries por sí mismo re­sulta un obstáculo demasiado difícil de superar. No obs­tante, el individuo tiene que superarlo si es que quiere pa­sar a un nuevo ciclo. Encontrará la clave del acceso a ese nuevo ciclo en cuanto empiece a reflejarse a sí mismo a tra­vés de los ojos de los demás.

La posición de la casa del nodo sur indica el aspecto en el que los deseos insaciables de encarnaciones pasadas si­guen exigiendo prioridad. La posición de la casa del nodo norte muestra cómo se pueden alcanzar los logros median­te el autosacrifício, la cooperación y la expresión de un amor desinteresado por los demás.