Tauro / Escorpio

 

 

Nodo norte en Tauro — Nodo sur en Escorpio

En la vida anterior fuiste un ser pobre, depresivo, compulsivo, resentido. Vienes por tanto de vidas de esfuerzo de lucha y de renuncia. Seguramente tienes que ver con el mar. Y probablemente te ahogaste, por tanto puedes tener una necesidad importante de ir al agua o miedo a sumergirte. En la vida pasada fuiste generoso, desprendido y no valorase la materia. Te ocupaste de las cosas ocultas y casi con seguridad tuviste alguna afección venérea. Cuida tus zonas genitales y sexuales, puesto existe dentro de ti la memoria patológica. En la vida pasada te quedabas viendo el manzano y preguntándote, como se formó, que energía tenía, como era el árbol, etc.etc.  en esta vida, te dice el espíritu que te la comas de una vez y que dejes de deprimirte.

El espíritu por tanto te propone que aprendas a valorar las cosas prácticas, a gozar de la comida, del descanso, del dinero, de la naturaleza. No te deprimas, no busques el ahondar en las cosas, no pienses en lo que hiciste mal o bien no busques el lado oscuro. Goza del día a día, hazte rico, descansa. No seas tan sexual, sino sensual. Se práctico. Tómate tu tiempo y no le busques cinco pies al gato.

Las zonas patológicas y órganos que debes cuidar son la próstata, o en su caso el útero, seas mujer u hombre. Los órganos genitales en general. La garganta, faringe, laringe y tiroides. Cuida el agua y los ahogos en general.

EN RESUMEN TIENES QUE CONSEGUIR EL EQUILIBRIO ENTRE DOS PERSONAJES QUE LUCHAN DENTRO DE TI: O EL DEPRESIVO, COMPULSIVO, PESIMISTA, RESENTIDO Y POBRETÓN QUE LLEVAS DENTRO, O EL PASIVO,TRANQUILO, GOZOSO, PEREZOSO, MATERIALIESTA QUE DEBES CONSEGUIR DESCUBRIR. DEJA DE SUFRIR Y NO TE DEPRIMAS, GOZA DE LAS COSAS QUE TE OFERTA LA VIDA.

 


En este caso el alma se enfrenta a algunas de las leccio­nes kármicas más difíciles del zodiaco. Las vidas pasadas se han visto sembradas de desenlaces, en la medida en que la fuerza plutoniana de Escorpio elaboró sus procesos de transformación.

Ahora, el individuo se halla tan atemorizado por el re­cuerdo de la sensación de que se le estuvo quitando cons­tantemente la alfombra de debajo de los pies, que desarro­lla una actitud defensiva ante todo aquel que le ofrece con­sejos regenerativos. En las encarnaciones pasadas tuvo que atravesar literalmente los fuegos del infierno para quemar en ellos sus falsos valores. Ahora, en lugar de que­darse entre los restos de Escorpio que aun quedan en él, debe crear, a través de Tauro, una nueva serie de valores sustanciales con los que vivir.

Casi todos los que tienen estos nodos han tocado en una u otra ocasión la fuerza de la brujería, de modo que en la vida actual habrá un rudo despertar en cuanto a cual­quier residuo remanente que quede del sí mismo más infe­rior.

Este individuo también tuvo que enfrentarse en encarnaciones pasadas con un poderoso impulso sexual que le desequilibró una y otra vez. Como consecuencia de ello, está habituado a buscar gratificación en toda clase de rela­ciones, lo que en último término resulta destructivo para el ego personal. Después, confundido y amargado por todo lo que ve desmoronarse a su alrededor, casi se siente con­tento de ayudar a destruir lo poco que queda.

La mayor parte de las condiciones en esta vida siguen estando controladas desde su nivel subconsciente, profun­damente enterrado por debajo de los ojos escrutadores de la sociedad. La persona puede parecer jovial y amistosa, mientras que, de hecho, en su interior planea algún tipo de misteriosa aventura de intriga.

Antes de ofrecer una interpretación exacta se debe es­tudiar la carta cuidadosamente, para determinar hasta qué punto el alma ha salido de la influencia de Escorpio. Los que ya están más cerca de Tauro evitan a toda costa la vio­lenta agitación de Escorpio. Quienes apenas acaban de sa­lir de la influencia de Escorpio aún siguen sometidos a las revoluciones internas. La conjunción planetaria en cual­quier nodo impulsará al individuo hacia ese mismo nódu­lo, obligándole literalmente a vivir esa vida en su encama­ción actual.

El residuo pasado de la revolución es de una intensidad tan poderosa con estos nodos que necesariamente habrá algún efecto posterior ejerciendo su influencia sobre las re­laciones de su vida presente con los miembros de la propia familia y con las personas queridas.

Cada día parece estar lleno de nuevas emergencias, hasta que la aparición de una crisis tras otra crea tal tumul­to de conflictos que el individuo se ve reducido a una lucha básica por la supervivencia. No conoce todavía el arte de la moderación, ni como aceptar las cosas por el valor que tie­nen, pues siempre cree que los demás poseen una motiva­ción ulterior. En el interior de sí mismo, tiene la sensación

de que debe escapar constantemente del castigo, y cuando escapa deja tras de sí los restos de todo lo que le fue queri­do, como si hubiera pasado un tornado sobre ello. A ve­ces, ve que los demás se vuelven hacia él, pero raramente se detiene el tiempo suficiente para comprender que lo ha­cen por su causa. Ya esté representando sus encarnaciones pasadas en Escorpio, o bien avanzando a través de Tauro, su incólume terquedad configura un aspecto característico de su forma de hacer las cosas.

Logrará mucho crecimiento cuando sea capaz.de com­prender las acciones de los demás como reflejos de su pro­pio subconsciente.

Como consecuencia de las encarnaciones pasadas se ha acostumbrado a sintonizar con una onda peculiar de inten­sidad que puede dar paso a la cólera cuando no encuentra forma de expresarse. Se siente profundamente asustado por el dolor de haber sido herido, y ahora puede ser mortal para cualquiera que represente la más ligera amenaza, como si fuera un animal herido. Los individuos con estos nodos pueden perseguir a su presa con un sentimiento de vendetta personal aflorando en los niveles más bajos de la conciencia. Después, una vez caída la víctima, ellos apare­cen como las víctimas inocentes cuando, en realidad, son los vengativos que han planeado sus acciones cuidadosa­mente.

Debido a la emoción intensa que busca constantemen­te su expresión, necesitan una variedad de salidas creati­vas.

El deseo sexual debe ser transmutado en amor divino. Todas las condiciones que engendraron amargura en las encarnaciones pasadas deben ir desapareciendo de la con­ciencia hasta que se descubra la nueva semilla de la paz. El nodo sur en Escorpio debe quemar los puentes del pasado y decidir beneficiarse de las lecciones de la esposa de Lot: «¡No mirar nunca atrás!».

Debe aprender, a través del nodo norte en Tauro, a no disipar ni malgastar en aspectos sin valor alguno todo el poder que fluye a través de él. Sus mayores logros en esta vida los alcanzará cuando, a través de un gran amor por la tierra en la que vive, empiece a percibir destellos de la fuente inagotable en la que encuentra suministro y apoyo. Durante vidas enteras ha utilizado mal tanto su energía como sus impulsos y sus deseos, sintiéndose solo contra todas las opresiones y aflicciones que afectan a la humanidad. Ahora, gracias a las impresiones sensibles de su nodo norte en Tauro, llegará a cobrar conciencia de que la abundancia existente en el universo es tan enorme que siempre podrá disponer de lo que necesite cuando lo necesite. Debe aprender a distinguir la dife­rencia entre las palabras deseo y necesidad, pues aun cuan­do no siempre es capaz de distinguir lo que desea, se en­cuentra constantemente rodeado por todo aquello que necesita.

A medida que avanza hacia su nodo norte en Tauro, empieza a alcanzar finalmente la estabilidad. Puede dejar entonces de perseguir todo aquello que siempre le ha pare­cido que se le escapaba de las manos, para empezar a ver todo aquello que se le ofrece. En último término, está des­tinado a alcanzar en esta vida un estado de satisfacción en la medida en que los furiosos volcanes de Escorpio se van fundiendo en las azules aguas espirituales de armonía de Tauro, allí donde se cree que el Gautama Buda dejó su bendición. Verdaderamente, se trata de la transición desde unas vidas de guerra a otras que se vivirán en el jardín de la paz.

La posición de la casa del nodo sur indica el aspecto de la vida en el que aún se tienen que conquistar todos los re­siduos que resten de las batallas escorpiónicas, mientras que la posición de la casa del nodo norte muestra los as­pectos de la vida en los que la nueva conciencia de confianza y seguridad puede sustituir, en último término, a las_ba­tallas ya libradas.