Perspectiva año 2017

Kalenderblatt 2017Estamos agotados por fricciones repetidas hasta el hastío. Tenemos un desafío por delante para un periodo de nueve años, donde debemos aprender a elegir y comportarnos de otras maneras. Desde luego intentaremos caminar por sendas donde antes había drama, ira y caos, tratando de cambiar nuestra manera de comportarnos, iremos a una búsqueda interior de fuerza para ponerla al servicio dela colectividad. Este año sin duda será un año de ruptura, solo hay que ver la astrología para darse cuenta, pero donde más lo vamos a notar es por el trígono de Urano-Júpiter. Lo que traerá nuevas y originales ideas sobre amplitud y abundancia.

Habrá que aprender a desapegarse y evitar los juicios sobre las situaciones, para intentar clarificar la mirada y ver las cosas como son, libres de emociones. Sin duda desde la emocionalidad se nos controlaba mejor. Así que ha llegado el tiempo de la responsabilidad, y para evitar los juicios es mejor meterse en los zapatos del resto, y ver lo difícil que nos resultaría el camino.

El video que hemos lanzado este año, es la primera entrega de otros que están en ejecución. Son propuestas que tienen como finalidad despertar a la realidad de que podemos elegir y ser libres en un mundo donde aparentemente estamos desorganizados por malos hábitos de vida.

Las 5 puertas previstas tienen sentido de búsqueda de la propia integridad. Pretenden que las personas empiecen a desengancharse de un sistema abusivo que las lleva a perpetuar la mala salud y los malos hábitos en su comunidad. Por supuesto en este primer vídeo hemos tenido resistencias de todo tipo para su ejecución, retrasos e imprevistos, espero que los demás trabajos puedan parirse con menos dificultad. Pero las dificultades son siempre esperables cuando uno está luchando contra inercias que arrastramos desde hace tiempo. Inercias de una era.

Hay una limitación desmedida que tiene que ver con la impotencia arrastrada de conductas aprendidas. Las veo cuando las personas me preguntan desde el desvalimiento y la duda si hay algo que ellas puedan hacer ante la sinrazón que nos abruma, dando por hecho cuando preguntan que su aportación sería pobre. Porque las personas sienten y piensan que si no tienen grandes razones elaboradas y no pueden aplastar con ellas a un contrincante, no tienen nada en las manos. O que si no tienen un foro donde expresarse con contundencia, nada pueden hacer. Esa es la consecuencia de haber dado tanta importancia a la cháchara de la razón. Digamos que todos somos neófitos a la hora de hacer valer nuestra maestría, si no podemos razonarlo.

En cualquier caso, cada uno de nosotros necesita en algún momento asumir la edad adulta y la responsabilidad de su propia vida. Si bien es cierto que hemos sido mal programados por una sociedad enferma, también es cierto que tenemos la capacidad de elegir libremente y responder frente a eso. Así que si te sientes perdida/o y confundida/o, o siempre triste y enojada/o, haz algo al respecto. Y no culpes a nada ni a nadie, busca ser consciente de tus limitaciones y la causa por la que las sufres, aceptalo para salir de ese encierro.

No dejes que la dictadura de las conductas a tu alrededor, de críticas, envidias, competitividad e incluso lo que los demás llaman diversión, guíe tu vida si no te hace feliz, y date cuenta de que debes andar en la vía correcta si la mayoría a tu alrededor pretenden que eres rara/o, o poco flexible, o te hacen sentir que eres diferente a las costumbres que practican, censurándote por ello.


Vivimos en un sistema que difunde la escasez para la mayoría, y deja la abundancia para unos pocos, pero esto sucede porque en este momento tenemos una idea equivocada de que es la abundancia. Sobre todo porque hemos olvidado que es la cooperación. Os hablé en el pasado de estudios científicos que aseguran que las especies que cooperan son más capaces de supervivir, dejando de lado la teoría de Darwin. Aunque cada teoría tiene su momento y su época. Es cierto que nos hemos mantenido desde la supervivencia más feroz. Pero ha llegado el momento de madurez de reconocer un planeta preparado para soportar un gran número de población, si toda ella lo vive como una oportunidad y no como una quimera de supervivencia. Es otra de las grandes mentiras, hacernos creer que somos mucha población y las estadísticas manejadas desde intereses variopintos no dicen la verdad sobre la demografía.

Durante demasiado tiempo hemos permitido que unos pocos controlen el suministro del dinero y la infraestructura bancaria. Hemos permitido que las grandes corporaciones destruyan la salud de nuestros sistemas naturales. Permitimos también que se hayan sustituido los remedios naturales baratos por medicinas destructivas en la mayoría de los casos, que nos venden a precios abusivos. Por lo demás, hemos participado en que los sistemas políticos sean capturados por las grandes corporaciones, que distan mucho de ser democráticas. Y todo ello llevado por una gran pereza existencial que aparentemente nos deja indefensos. Estamos gobernados por una clase dirigente de origen desconocido que espera en la sombra, y lo que nos ponen vendiéndolo aparentemente bien empaquetado, como caras electas, son simplemente títeres.

Esa misma clase dirigente que tiene secuestrada la supuesta ciencia, idolatrada por la mayoría, sin saber a los fines que sirve, Basta que algo se tilde de científico para que le demos un grado de credibilidad sin igual, sin importar desde donde o a quien benefician los estudios. Nos mantenemos todo el rato dormidos en la idea de que van a investigar para la mayoría, van a invertir para una mejor vida, y nos van a sacar de los aprietos vitales cuando encuentren elixires mágicos. Esos elixires mágicos nos harán seguir enfermos, pues la medicina más que curar hace adictos, pero en última instancia es nuestra responsabilidad hacer algo al respecto por nosotros mismos y también nuestros hijos, y el resto de personas de este mundo que tienen dificultades para vivir y defenderse. Sin duda el siglo XX fue el logro de alcanzar una mayor esperanza de vida, y el precio fue la cronicidad de enfermedades, precio que hemos pagado con gusto.

Cuando vivimos en un sistema basado en la escasez es fácil creer que tener abundancia es casi imposible, sobre todo porque esa idea se inculca todo el tiempo dando a entender que de no llegar a los estándares de consumo del resto hemos fracasado. Yo he visto familias humildes pero dignas, en mi infancia, llevadas por modos y conductas cooperativas. Ahora mismo la pobreza es motivo de vergüenza y lastrada, aislada, ignorada. Es un momento donde los empresarios hablan de los trabajadores como si fuesen el problema en vez del medio del que se sirvieron para generar su riqueza y para venderles sus productos. Generando a través de la publicidad consumidores consumistas. Empresarios que han dejado de producir, para empeñarse en modelos especulativos de obtener más beneficios. Beneficios que obtuvieron desde la comunidad, pero que le niegan al pueblo para jugar en el casino de los valores.

Las ideologías que dominan nos dan un mapa social para llevar nuestra visión colectiva a lo que supuestamente es importante, desviándonos de lo que sí es trascendente y sustituido por lo que lo que no lo es. Desde una estructura materialista institucionalizada, las masas son llevadas a alinearse con valores que nada tienen que ver con principios basados en las leyes naturales, y las personas se alejan cada vez más de una verdadera naturaleza que les tendría en armonía consigo mismos y con su entorno. Los sistemas filosóficos imperantes cada vez hacen más por separar a las personas de los que es su origen divino creativo, contándonos como en números problemáticos de difícil asimilación.

Una gran proporción de la población vive presa de un sufrimiento sin igual, básicamente por su falta de discernimiento a la hora de elegir, vivir, consumir y generar. Solo hay que ver a personas haciendo colas una noche antes de que salga un nuevo producto de telefonía.

Tenemos un sistema que nos ha sujetado como esclavos al concepto de deuda. No ayuda la vanidad a la que nos acostumbran las redes sociales, con un culto por la propia imagen que traerá resultados impredecibles. La imagen devaluada de uno mismo busca resarcirse en sistemas ajenos a la realidad. Existe una desconexión entre las generaciones, aumentada cada día más por el abuso de las redes donde las personas se alinean cada vez más con los que creen sus semejantes y a los que apenas conocen, pero se eligen porque nos suena que piensan como nosotros. Hemos dado una importancia desmedida a las opiniones de cualquier tipo que nos llevan a apoyar lo no pensado, lo no reflexionado, dada la velocidad a la que adquirimos nuevos objetos de pensamiento. Esos objetos de pensamiento nos ayudan a seguir opinando desde nuestras vísceras sin haber pasado el contenido por la observación de nuestras propias actitudes, porque simplemente son revalidadas, aunque sean destructivas para la vida propia y ajena.

La mal llamada mente es pobre en contenidos, por el abuso de las mismas visitas cada día a información vomitada desde donde se supone nos darán la razón en nuestra ignorancia. Eso trae como consecuencia una pobreza en el corazón, pero sobre todo el abuso de una individualidad de tipo narcisista.

Casi todos somos adictos a bebidas y drogas, de tipo legal incluso, donde nuestro sistema nervioso se pone en jaque cada día, apenas nos levantamos. El uso de azucares añadidos está destruyendo nuestra salud, y no hay ni un solo producto envasado en los supermercados que no lo lleve. Las personas han dejado de leer las etiquetas. Incluso hay una manera acomodada de pensar confiando demasiado en los registros sanitarios. Existen aditivos muy peligrosos aún sin control, o con controles que han pasado de largo por encima de su insalubridad.

Existe una demanda cada vez mayor de búsqueda de la comparación con ideas estereotipadas de belleza, salud, moda. Lo que lleva a las masas a compararse a la hora de vestir elegir, desde la observación de personajes ficticios que resultan clichés de conductas y modelos de vida destructivos. Obsesión por las celebridades de todo tipo, imitación de sus gustos, etiquetas y formas.

El resultado nos da una profunda ignorancia de cómo funciona la vida en general, así que cada vez hay personas más inadaptadas en el medio social. Personas que no saben o no quieren entender que debemos pagar precios de dedicación para poder poner al servicio de los demás nuestra creatividad. Y que justo en el servicio está la maestría. Una dedicación diseñada por personas cada vez más conscientes, traerá una subida de la tasa vibratoria sin antecedentes.

Practicamos una ignorancia cada vez más profunda de lo que son los derechos fundamentales del ser humano, o un olvido no casual de lo que debería sernos empático. Pero al tiempo aumenta la empatía por todos lados pues son muchas las personas que están abriendo sus memorias.

Desde luego los medios de control fundamentales están secuestrados. La educación, la medicina, los medios de comunicación que impiden en muchos casos la posibilidad de ser electores de gobiernos justos. El secuestro del dinero por unos pocos al servicio de una economía que es especulativa y no creativa, es el gran reto para toda la humanidad, pues debemos llevar la cooperación y la redistribución hasta niveles vivenciales apropiados.

Los grandes popes de este sistema caduco operan en la sombra, con miedo a salir a la luz pública lo que daría paso supuestamente a sublevaciones. Cada vez más en los distintos países se ven intentos a través de noticas que son globos sondas, de especular sobre la respuesta social que causa un determinado escándalo y como sería digerido pro las masas. Hay multitud de sociólogos ocupándose de las encuestas para ver como las poblaciones respiran, incluso los grandes controladores sociales, que son las redes, distribuyen nuestros datos sirviendo a cualquier tipo de intereses.

En realidad el mundo no es peor de lo que siempre ha sido, porque todos los estados y continentes han llegado hasta aquí en manos de los usurpadores y de la codicia. Las religiones e iglesias fueron las primera en entrar en muchos de los continentes arrasando con los valores morales de los sitios a los que llegaban sin ningún pudor.

Sin embargo, a pesar de esta dictadura engañosa y la toxicidad que ha desencadenado en nuestras comunidades locales, nuestras familias y nosotros mismos, nunca en nuestra así llamada historia "civilizada" hemos tenido la oportunidad de ser libres. Esta es la primera vez que el acceso a la información disponible es prácticamente ilimitado, por lo que con el juicio correcto, podemos informar adecuadamente sobre lo que es verdaderamente saludable y beneficioso para nuestra existencia y luego traducir esa educación en acción. Tenemos la posibilidad de ser consumidores responsables y críticos con la calidad o no de los productos, e incluso el origen fraudulento o inadecuado de los mismos.

Desde luego cada vez son más las personas que se están haciendo cargo de la expansión de la conciencia, y sobre todo personas responsables de sus propios hábitos de vida, que están haciendo un mundo habitable en el medio de la matrix. Personas que luchan por abrir los ojos a las demás personas sumergidas en una conciencia ignorante y apática. Hay cada vez más medios independientes, y con lentitud pero con seguridad una mayoría despertando de la inocencia, que propicia la comprensión a otros muchos, ayudando en este renacer que nos dirige a un momento de inflexión donde la gran mayoría de la humanidad ha de darse cuenta. Por eso desde los mundos de control se dan cada vez más muestras de nerviosismo.

Por eso el próximo video hablará sin duda de educar para la acción, el uso de la acción correcta y el persistir cuando sabemos que algo nos da alas y dará alas a los demás en nuestro entorno.

Entonces, ¿por qué no hay más personas que deciden vivir auténticamente? Seguro que hay tantas personas como razones. Desde luego existe una mentalidad de rebaño o manada que nos lastra, pero ese mismo concepto puede hacer que las cosas den un vuelco. También hay una pereza instalada en las personas, pereza de la que hay que salir por el impulso de algunos que ya se han sacudido las mantas. También las personas capturadas están aparentemente reducidas y dejaron de elegir, por eso habrá una avanzadilla de personas que eligen vidas saludables y el malestar restante hará el resto para que muchos abandonen la vida en las ciudades mortíferas de nuestro planeta. La gran mayoría del planeta vive en ciudades destructivas, cuando hoy en día prácticamente todo el trabajo podría hacerse desde la propia localidad.

Este año 2017 se abrirá camino la idea de resistencia activa frente los intentos de adormecimiento, pero sobre todo se dará un vuelco a las ideas de desesperanza, cambiándose por un lema que será persistir en el empeño.

Lo que se romperá desde luego es la idea de competencia, para tratar de entender y colaborar en cooperación y redistribución de los bienes materiales. Una competencia que en muchos casos consiste en ideas equivocadas de que lo que ha pasado a nuestro alrededor no nos afecta.

La plantilla consumista en la que hemos nacido en el mundo occidental ha distraído a la mayoría de la gente incluso del hecho de observarla. Nos hemos alejado de la idea de que todo el rato estamos en comparación con las demás personas. El asunto del merecimiento nos trae de cabeza y sin embargo no nos damos cuenta, hecho este que conduce a una crisis existencial permanente, y una alimentación de sufrimiento continuo. Eso se debe a que estamos preparados desde temprana edad para creer que necesitamos mucho dinero o medios para vivir una vida abundante, y para ello necesitamos una carrera exitosa en la que tenemos que competir entre nosotros por la escasa oferta de bienes o dinero.

Empezará a resquebrajarse la idea de que toda esta competitividad insalubre significa que podríamos ganar en un nivel. Nos preguntaremos, pero ¿a qué costo? Reconoceremos para empezar siempre a expensas de otro. La apertura de una caja de pandora de las interacciones sociales sin valor y las justificaciones de la conducta que contradice la regla de oro de que estamos aquí para gozar y eso implica no hacer daño al resto, ha sido hace tiempo, y ahora toca cerrarla. Entonces, por supuesto, es probable que sacrificar nuestro tiempo, energía, salud y a veces incluso nuestros ritmos del corazón sólo para permanecer en una carrera de vainas, no sea algo que nos satisfaga ya. Lo que significa que ahora tendrán más importancia los planetas exteriores (Saturno, Júpiter, Neptuno y Plutón), permitiendo que ideas generacionales que traen nuevos tiempos para la solidaridad nos lleven por encima de la soledad de nuestra individualidad. La fuerza de los planetas generacionales, es el gran impulso de una nueva conciencia en la mayoría, donde el ego entiende que sale beneficiado abriendo compuertas donde la propia individualidad le había aislado y separado del resto.

El conocimiento añadido de las generaciones precedentes de que incluso si llegamos a la jubilación, una cantidad anómala de personas mueren poco después. No tanto por mala salud, sino muy probablemente debido a una pérdida de un sentido de propósito, por lo que la mente subconsciente se cierra porque no sabe qué hacer consigo mismo, e incluso porque la sociedad te deja de lado cuando no eres productivo. El estrés acumulado de años agotadores finalmente se lava sobre el cuerpo, causando que se bloquee cuando le das atención en vez de al contrario que es lo que has hecho toda tu vida.

En cualquier caso, es inevitable que necesitamos dinero para sobrevivir por lo que el objetivo debe ser encontrar una forma saludable, feliz y creativa para adquirirlo, que no tenga que ver con aniquilar a los demás para lograrlo. El concepto de dinero cambiará radicalmente en la próxima década.

Desde el punto de vista del sistema social, en lugar de luchar por una mejor vida, vivimos para prosperar. Pero la idea que se abre paso con fuerza es que no prosperamos a menos que lo hagamos como sociedad. Esto sólo puede lograrse moviéndose más allá de un modelo monetario basado en la escasez de modo que todas las necesidades básicas de la humanidad sean proporcionadas por un sistema operativo descentralizado y basado en la comunidad. Un nombre para esto es la economía basada en los recursos, donde los enfoques autogestionarios deben dar respuestas.

Esto parece ser inevitable, porque muchos trabajos que actualmente requieren que los humanos realicen pronto serán ejecutados por computadoras, maquinaria y robótica. En vez de pelearnos entre nosotros debemos ir hacia modelos redistributivos del trabajo y los beneficios de la agricultura.

Ahora, por supuesto, eso no significa que no necesitamos aportar nada, porque siempre habrá una necesidad de gestión de relaciones, esfuerzo creativo y otros servicios. La diferencia es que la forma en que nos implicamos con nuestra comunidad puede ser fundamentalmente significativa, porque el modelo individualista está agotado.

Además, la tecnología no es una mala cosa de todos modos. Desde la primera herramienta de extracción de los recursos, hasta los avances que tenemos hoy, podrían hacer nuestra vida más fácil y más fructífera si se hubieran usado adecuadamente. Por lo tanto, liberar a los seres humanos del trabajo esclavo y de las existencias cotidianas, de modo que las actividades orientadas por la pasión y la creatividad puedan fluir libremente, es claramente una sabia maniobra hacia el futuro.

Sin embargo, para hacer esto con respeto y justicia para nuestros sistemas naturales es necesario que haya un cambio sustancial en la percepción colectiva de lo que significa vivir una vida abundante. En lugar de una abundancia de bienes tangibles, lo que aumentaría el consumo actual de nuestros recursos planetarios a un ritmo altamente insostenible, tenemos que centrarnos en una abundancia de intangibles dando trascendencia a la ayuda mutua, el intercambio y una solidaridad basada en la redistribución. Redistribución que habrá que hacerse teniendo en cuenta la redistribución de poblaciones en base a la necesidad de una nueva forma de entender la obtención y aprovechamiento de los recursos naturales. Empezaremos a dar importancia al talento propio y ajeno como un bien a cultivar y al servicio de la mayoría.

Las energías de cada experiencia hasta ahora estaban todo el tiempo en revisión, sucedía lo mismo con las experiencias propias. El pasado ha dado la alta hasta el final del 2016, pero ahora toca dar un salto de fe. Y por primera vez es fe en la raza humana, con sus luces y sus sombras. Hay que reconocer la nueva energía para equilibrarla con los nuevos patrones, que deben ser ajustados a niveles espirituales superiores.

Para ilustrar esto, el mejor ejemplo sería el opuesto a la cuestión final mencionada anteriormente, lo que significa que para vivir verdaderamente una existencia abundante, necesitaremos un rico tapiz de aspectos físicos, emocionales, psicológicos, filosóficos, conductuales, sociales, relacionales y creativos. Y la salud espiritual. Por supuesto, para lograr esto es necesario tener alimentos muy saludables, medicina y otros fundamentos de la vida, pero en última instancia, no hay sustituto material para ninguno de estos aspectos mencionados a la vida humana. Por fin e nuevo paradigma no se podrá comprar ni intercambiar, se podrá compartir en amor y justicia.

Por lo tanto, cuando comenzamos este 2017 que abre un ciclo saturnino hasta el 2023 o 2024, es justo donde empezaremos a entender de una manera clara y concisa de que la toxicidad interna y externa se extiende a través de nuestra sociedad global, es cuando debemos hacer una agenda de nuevos hábitos para tratar de estar a gusto con nosotros mismos y nuestro entorno. No debemos olvidar que es difícil hacer estos cambios sin ser un rebelde contra un sistema caduco. Entenderemos en esta década que nadie va a venir a hacer los cambios por nosotros, pero al tiempo conoceremos de verdad que nosotros somos muchos. Esto es lo único que traerá salud para nuestras mentes, y espíritu colectivo que llevará paz a los corazones. Cabe preguntarse ¿porque hemos coincidiendo tantas almas al tiempo aquí encarnadas? Esto es un reto, pero un reto de colaboración sin igual, y no podemos fracasar, estamos preparados para no hacerlo, así que no podemos dejarnos arrastrar por ideas que nos invalidan diciendo que somos muchos, y no hay espacio ni recursos para todos. La vida humana cada vez más será un valor en alza, pues la natalidad está descendiendo, dando lugar a envejecimientos de las poblaciones. Sería necesario estudios desapasionados y no interesados de cuidado de la demografía y se tiende a ello.

Así que empecemos por dar las gracias por esta oportunidad de vida en un momento tan valioso. ¡Por fin somos mayores, y nos sentiremos mayores y responsables de traer el equilibrio a un planeta, dejando atrás la edad infantil propiciada por sistemas patriarcales caducos!

Si los haces consciente, nunca dejarás de sentirte agradecido por haber transitado este tiempo dando luz a nuevos paradigmas...

*Estamos en un año uno, hay mucha literatura de numerología y astrología en las redes. Y además hemos dejado atrás un año nueve, estamos agotados de las fricciones con nuestro pasado, explicado y en páginas de astrología publicadas. Trataremos de reseñar algunas que nos merecen consideración.