florLa conciencia es una medida, esa medida tiene una base matemática, expresada en la flor de la vida.

El ego, cualquier ego, todos los egos son intentos de distorsionar esa medida, pero hay un lugar en tu mundo causal donde la medida esta grabada y por ello somos capaces de reconocer la desarmonía, (el sabor del no-ser). Incluso las almas más depravadas bucean para salir de ese sabor del no ser.

Ahora, después de mucho tiempo, cada cual podrá encontrarse con su medida, y eso no es un ejercicio de discernimiento o de fe, más bien es un ejercicio de reconocimiento, y de poder leer y entender en el orden y seguir incorporando desde el vacío, como hemos venido haciendo sin darnos cuenta, en un mundo de ruido donde el silencio era relativo.

La fe te trajo hasta aquí, y el discernimiento, (que se basa en la selección armónica), es algo a encontrar a partir de ahora, lo necesitarás para ajustarte a tu geometría. La medida tienen que ver con discernir/reflexionar, sobre lo que tus manos vacías puedan pedir o necesitar en este momento. Repito: “Vacías”. Así lo quiere la energía femenina, (en eso consiste es el cambio de paradigma).

Y esas manos se han quedado vacías agotadas por las experiencias vividas, marcando la distancia de unas personas con otras. No todo le mundo ha vivido las mismas experiencias ni desde el mismo lugar. Porque no todo el mundo ha agotado la energía con la que partió. Agotar la energía significa batallar hasta quedarte sin aliento, y llegar a un lugar donde te hayas preguntado: ¿Como he llegado hasta aquí?

La fe se amparaba en la negación, cuando no puedes sostenerte desde el océano de tus experiencias, una parte de ti niega lo que no puede contener, y tratando de confiar en lo que te gustaría revitalizas tus sueños. Las elecciones son entonces, productos de la abstracción y del ensueño. Con ese tipo de almas las religiones tuvieron su porqué.

Pero esta tierra ahora necesita algo más, necesita a personas que quieran saber lo que ha pasado en una era de oscuridad, (Kali yuga), con todo lo que ello conlleva. Dichas personas, desde la aristocracia de su “noli metangere”, aprendieron a caminar entendiendo que lo que se dijo en el Guita: “Pues si yo no estuviese siempre activo, despierto siempre, las personas seguirían este camino sin importar a donde les condujera”; era el “yo mismo” , el “tu mismo”, el “nosotros mismos”, hablando.

Sí, personas que hayan incorporado e integrado el entendimiento sobre la medida de qué , desde lo no manifiesto no se puede reclamar la totalidad de lo inmanifestado. Eso implicaría siempre volver a formular las leyes y distorsionar la geometría básica sobre la que se asentaba la vida, pues manifestación y no manifestación responde a distintos tiempos y / o dimensiones.

Ese error del que hemos partido, de no comprensión ni respeto a las leyes, nos ha traído hasta ésta hora, donde la distorsión primaria debe ser corregida, pues ha convivido durante todo el tiempo con todos nosotros que hemos sufrido dolor y esclavitud. Afortunadamente ofuscados como estábamos no pudimos generar todo el ruido que nuestros deseos hubieran podido programar. La ignorancia también juega a favor todo el tiempo.

Ahora sí, en éste momento, desde la responsabilidad del YO SOY que se reconoce en el ISWARA, (la personalidad divina o lo absoluto tomando ya una forma personal), puedo extender la mano y reclamar mi herencia para fines concretos, precisos y acordes con la Ley de la cooperación. Dirigiendo la voluntad en la dirección inequívoca de que todo el planeta llegará a encontrar la armonía y la liberación en este tiempo. Es una mención imprescindible el agradecimiento para las almas que sostienen y han sostenido la luz, transitando la oscuridad con un candil en la mano, abriendo camino para guiar a todos los demás.

Shanti, shanti, shanti,

Virginia Fernández Prieto